9 de agosto de 2011

El monstruoso espectro de Canal de Garay

Cuando era niño existía un cuento o leyenda de un “muerto” o “ahogado” que de vez en cuando aparecía en un canal de la época virreinal, a 550 m de mi casa, a cuyas riberas estaba (y ahí sigue) mi escuela primaria, la “Juan Escutia”. Actualmente es el Anillo Periférico. He aquí una posible explicación de todo el asunto.

Canal de Garay
Como su nombre lo indica este canal había sido re-estructurado en la época virreinal, sin embargo su antigüedad se remonta al mundo prehispánico, pues servía de conexión directa entre la zona chinampera de Xochimilco (sureste de la actual Cd. de México) y los tianguis de Santa Cruz Meyehualco (noreste de la Cd.), así como con la Av. Ermita Iztapalapa que era una de las calzadas axiales que entraban directamente al centro de la Gran Tenochtitlan.
El canal tenía un ancho aproximado de 10 m, y su profundidad no era menor a 5 m, aunque era muy variable.

Escuela Primaria "Juan Escutia".
Al fondo: el canal, hoy Anillo Periférico.
Fotomontaje: aquí estubo la antigua casa macabra de adobe
También en este crucero con la escuela, existían construcciones aisladas de adobe (una de ellas era muy pequeña pero macabra y estaba a 10 pasos de la puerta de la escuela) y el casco abandonado (pero con vigilantes) de una hacienda que debió ser muy rica pues tenía varios patios ganaderos, era de 3 pisos (hechos con tecnología de inicio del s. XX) y hasta una preciosa alberca de azulejos blancos con grabados azules, que se veía cara y de buena calidad. Cuando lo conocí todo esto era ya la sombra desteñida de lo que fue.

Actual Patio de Encierro del futuro CETRAM
Posteriormente se le dijo “adiós” a la hacienda, se entubó el canal, se prolongó el Anillo Periférico, se pavimentaron todas las calles de la colonia y actualmente se está construyendo un CETRAM (Centro de transferencia modal: pasar de microbuses del Periférico al Metro Línea 12) y su correspondiente patio de camiones disque “ecológicos” (nada que produzca emisiones, por pequeñas que sean es “ecológico” ¡Despierten!).

La Leyenda


Íbamos a la primaria mi hermano Javier y yo (soy un año más grande que él). Los niños nos contábamos la historia de que el “ahogado” se aparecía en la noche o en la madrugada, principalmente cuando había neblina o lluvia. Era el clásico cuento de que un fulano se había caído al canal (probablemente borracho, o en algún otro tipo de accidente, poco importaba),  y su maldición era recrear su recorrido por el canal. Por eso se le veía flotando boca abajo, peludo y cubierto de ramajes y suciedad. La expresión “peludo” o “cubierto de pelo”, era algo que se enfatizaba en el cuento. A veces el relato iba acompañado de quejidos o gritos dolorosos, pero este detalle era más variable.
Hasta aquí un relato muy típico, casi sin chiste, incluso quizá una reseña de verdaderos accidentes con final mortal. Sin embargo, el cuento seguía: el ahogado se acercaba a la ribera y SALÍA por su propio pie, caminaba un trecho corto y se volvía a meter al río. Así era contado.
En general yo me creía el relato (tenía 7 u 8 años), aunque me parecía muy ridículo que el monstruo ya estando afuera del agua (y vivo, por lo que se entiende) se volviera a meter en el agua helante, en vez de irse a su casa.
En mis actividades diarias yo no tenía razón para rebasar el meridiano de la Escuela Primaria, y el canal quedaba a unos 30 m más allá, pero el día que me contaron esta historia fui a asomarme. En la esquina existía un puente colgante (de madera y lazos muy desgastados, peligroso) que nunca me atreví a cruzar. En los derredores de la escuela las paredes del canal eran muy inclinadas y casi se podían bajar hasta el fondo sin mucho problema, pero más adelante, casi llegando a la Av. Tláhuac (en aquel entonces Carretera México-Tulyehualco) se volvía más profundo, de paredes cortadas a cuchillo a 90 grados, más bronco, y tremendamente más cochino. Había troncos de 1.5 m de diámetros tirados (de manera natural o por acción humana específica) que servían de puentes precariamente improvisados. Nunca pasé todo el largo de los troncos, pues la caída hubiera sido de un mínimo de 4 m, solo me subía a la base. Tampoco tenía necesidad de andar cotidianamente en estos lugares por la noche, pero aún así hubo ocasión de ver el canal en la oscuridad, en otras ocasiones lo vi con la lluvia, y en otras con neblina (esta última estampa era mágica, de película). Después de estas revisiones tenías que llegar a la conclusión lógica de que era el lugar más idóneo para que el espectro del “ahogado” existiese.
Era un niño, fui un niño y pasaron muchos años…
Servicio Social de mi Hermano Javier en el PEX
Ahora nos trasladamos a más de 15 años desde que éramos niños (mi hermano Javier y yo) y del tiempo en que conocí el relato; en este momento de la historia vemos que Javier ha ingresado al Parque Ecológico de Xochimilco (PEX) a hacer su servicio social. (Nota aparte: es uno de los 2 lugares de México y en el mundo donde se tiene a una especie única de ajolote -no te confundas, estos ajolotes son así: click-, ya también en la línea de extinción)

El PEX está directamente hacia el sur, en la parte baja del Canal de Garay a aproximadamente 2.8 km.
En calidad de Comunicador Gráfico, su labor debería concretarse a las tareas de publicidad del PEX, pero como siempre ocurre, le asignaron muchos otros trabajos de índole inconexa. Una de ellas era la de servir de guía a grupos numerosos de niños de nivel kínder. Esta actividad le estresaba mucho pues el recorrido se hacía en zonas donde aún se tiene constancia de víboras venenosas. Javier se imaginaba vívidamente (y realmente no es una persona imaginativa, aún cuando él crea que sí) un posible accidente: niño de menos de 20 kg mordido por  una víbora, traslado penoso y largo hasta las instalaciones (donde se supone habían antídotos), radio inoperante o fallo, antídoto caduco o inexistente, reacción alérgica al mismo, los demás niños llorosos abandonados, culpas achacadas directamente a su persona, etc.
Pues así como vivió esta experiencia, conoció otras muchas más (por ejemplo le quedó claro que la visión fascista del mundo no había terminado con el derrumbamiento del III Reich hitleriano en 1945, pues su jefe era un alemán –un extranjero administrando bienes mexicanos, nos pasa mucho- con una actitud como en las películas de aquellos malvados SS –sin exageraciones-).
Conoció que el PEX, al ser una zona chinampera en su parte trasera (sureste), y un lago en su parte frontal (la que queda en contacto con el actual Anillo Periférico), ha sido sujeto a largos, variados y penosos experimentos de RESCATE ECOLÓGICO, los cuales ya tienen 30 o más años. Por la época en que escribo esto (junio 2011) presenta otros deterioros y ya ha sido anunciado un NUEVO plan o programa de rescate (la nota periodística aquí) además de que el resto de Xochimilco está en el filo de perder el título de bien patrimonial de la humanidad (nota periodística aquí). Así ha sido siempre.
Explicar el malestar de Xochimilco, el Canal de Cuemanco y del Canal Nacional sería largo de contar, baste decir que aparte de la contaminación (mucha de ella por metales pesados) el problema se agrava por el LIRIO, el cual impide la fotosíntesis en el fondo del agua, con ello deja de producirse oxígeno y entonces se mueren todos: primero plantas, luego peces y luego los demás animalitos que se alimentaban de plantas y peces.
Para resolver estos problemas se ha introducido de todo: nuevas especies de peces, nutrias, patos, maquinaria, químicos, métodos y elementos cada vez más exóticos y contraproducentes. Y es de esta manera que llegamos al final del misterio del “ahogado” de mi relato: dentro de tanto experimento amorfo hubo ocasión de que se introdujeran manatíes. Así son los manatíes: click. Como nos pasa mucho en México: aquello no tuvo seguimiento ni control, o si existieron fueron inútiles.
No se puede asegurar, pero esta es mi hipótesis: el ahogado era uno o varios manatíes, vistos de a uno en diferentes ocasiones por personas trabajadoras que caminaban varios kilómetros para encontrar la Carretera México-Tulyehualco, a tempranas horas de la madrugada (en zonas donde no había alumbrado público o era deficiente –si hoy con tecnología son deficientes, entonces…-), a veces con lluvia, a veces con neblina, pero quizá la mayoría de las veces a distancia. Aunque se les hubiese reconocido como manatíes ¿cómo explicarse su existencia en el canal?
Históricamente los manatíes fueron confundidos con sirenas(¿?) por los marineros exploradores del Renacimiento y épocas anteriores, precisamente por su torso humanoide. Probablemente esto volvió a ocurrir en la Cd. de México en los años 70´s del siglo XX.
¿Qué habría pasado con los manatíes? Pues han de haber burlado el cerco humano y remontaron los canales (entre ellos, Canal de Garay), a la larga morirían al estar fuera de su ámbito natural y por la feroz contaminación de la Cd. de México.


Aquí estuvo el cauce del canal. Hoy crucero de Av. Tláhuac y Periférico, con nueva estación de Metro Línea 12.
El disque monumento es una reconstrucción del puente de Calz. México-Tulyehualco
(el original era de ladrillo rojo en su núcleo y solo permitía el paso cómodo de un vehículo a la vez).
Los canales y las diferentes suciedades
Los canales tradicionalmente son depósitos de desperdicios (que no debería ser así).
Una vez, tendría yo unos 15 o 16 años de edad, vi la noticia en periódico (traía foto y todo) de un ser monstruoso sacado del Canal Nacional (a 1.8 km al sur de mi casa), con cara de camaleón y cuerpo de cabra pero pequeños dedos en vez de pesuñas. (Música de misterio) Chan, chan, chan, chaaaaan…
Era el cadáver de un canguro adulto que algún circo ambulante arrojó ahí y llevaba unos 4 días de descomposición.
Ni cuando era niño me asustaban este tipo de monstruos mitológicos o de leyenda, pues casi siempre son producto de una historia de desgracias; los protagonistas más bien son merecedores de congoja y compasión antes que de terror.
Mis actuales horrores se suscriben más bien a seres que reptan en la administración pública, la economía, la explotación ambiental y a que los humanos seamos extraviados por los dioses que no desean que nos Iluminemos, aquello que no desean que Despertemos. ¡Los dioses de ”amor”, esos monstruos sí que me dan miedo!

4 comentarios:

  1. chidos relatos llenos de historia

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  2. Hola ¿Y no tienes fotos antiguas de aquel rumbo?

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    1. Las fotos del rumbo las empecé a sacar ya en mi edad adulta, cuando el Anillo Vial Periférico se había construido. Así que no tengo nada gráfico de lo que fue la hacienda ni el canal a cielo abierto.

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  3. Hola buen dia... Me podrías decir cuáles son las características más importantes del ajolote? Pues parece una combinación entre un pez y una rana, pero tiene además otras características de otros animales... Espero me puedas responder. Saludos desde Veracruz.

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